¿Qué es la artroplastia de cadera y por qué la fisioterapia es clave?
La artroplastia total de cadera es la intervención en la que se sustituye la articulación dañada por componentes protésicos: un vástago en el fémur, una cabeza esférica y un cotilo en la pelvis.
Se indica habitualmente cuando la artrosis avanzada —o, con menos frecuencia, una necrosis de la cabeza femoral, una fractura o una artritis— genera un dolor y una incapacidad que ya no responden a otros tratamientos.
La cirugía resuelve el problema mecánico, pero no devuelve por sí sola la fuerza, el equilibrio ni el patrón de marcha.
Antes de operarse, la mayoría de los pacientes han pasado meses —a veces años— caminando con dolor, cojeando y evitando movimientos.
Ese tiempo deja huella: musculatura debilitada (sobre todo glútea), un patrón de marcha alterado que el cerebro ha automatizado y, con frecuencia, dolor de espalda o de la otra cadera por compensación. La fisioterapia trabaja precisamente sobre eso que la cirugía no puede garantizar.